9 de marzo de 2010

Ideas Express


Camino por un túnel, casi de forma inconsciente, las murallas son de piedra dura, oscura, fría, áspera. El suelo es igual. MI única meta es salir de aquí, salir hacia la libertad, salir corriendo, gateando, arrastrando, como sea, pero en este momento no tengo otra meta. Está muy oscuro, no logro ver nada. Sé que al final del túnel hay una luz, y hacia allá me dirijo, rápida, apurada y precisa.

Pero no logro llegar…. No llego, no llegaré. Nunca llegué. Hubo algo que me detuvo. Algo……….


Años después lo recordé.



Aquella noche en la disco vi una mujer. Hermosa a mi parecer. Era simple, como todas, pelo largo oscuro, delgada, morena. Pero yo la vi diferente. Yo la vi especial. Un amigo me dijo que como podía fijarme en una mujer con cara de gato hambriento. Quizás fue eso lo que me atrajo de ella.

Logré convencerla para que bailara conmigo, aunque fuera solo por un instante.

Luego tuve que irme, y ella también.

No la volví a ver pero la recuerdo constantemente hasta hoy. Seguramente ella ni se acuerde de mí.



Una vez apareció un hombre en una ciudad. Se dio que era músico, compositor. Compuso mucha música la cual lo hizo famoso rápidamente. Muchos se asombraron de donde había salido tal genio. Pero nadie lo sabía. Llegó al punto máximo de fama hasta que un día desapareció. Desapareció tal como había llegado. Nadie supo de donde vino ni adonde se fue. Solo se tienen las obras de un gran genio que logró hacer cosas que otros nunca pudieron.

Algunos dicen que nunca llegó a nacer. Solo llegó y se fue.



Hay personas que saben más de lo que deberían saber. Quizás esas personas sepan más sobre ti de lo que deberían. O tal vez esas personas sepan más sobre presente, pasado y futuro que muchos. Pueden estar a tu lado sin que te des cuenta. Puedes ser el personaje principal de sus intenciones sin que lo sepas. Pueden estar más cerca de lo que crees. Quizás esas personas estén en tu cerebro sin que lo presientas.



Leer entre líneas significa interpretar las formas que forma el fondo claro del papel entre las líneas y espacios de las letras. ¿Alguna vez has intentado leerme entre líneas?



-Me vi inventando nuevos deportes, volando a través de los aires, revolcándome en la arena, saltando de los techos de las casas…

-Me vi a los 3 años acompañada de mi madre, y alguien enseñándome una forma de hablar. Tenía el pelo rubio blanco, así como una vez lo tuve.

-Vi a mi madre 30 años más joven, con un pantalón blanco ceñido, un top negro, llevándose un cigarro a la boca intentado fumar. Su paso era de modelo principiante. Me hizo entrar en un restaurante, se sentó al frente mío y me preguntó: “¿Qué quieres comer?”

-Vi a mi pareja invitando a salir a su madre y bromeando con ella.


Pero me despertaron; y me noté sentada en un bus ya más de 12 horas, viajando toda la noche hacia un destino sin pasaje de regreso, con un futuro incierto por delante y respirando las primeras horas de mi nueva vida. Una nueva etapa había comenzado; ahora estaba completamente sola explorando el mundo independiente. Con cada kilómetro me sentía más cerca de mi destino, solo faltaban unas cuantas horas más.




(Foto: Puerto Montt de noche)


20 de febrero de 2010

Éter


18 de enero de 2010

Sueños de Melodías

Salieron de un retiro. Un retiro del que tuvieron la oportunidad de conocerse a sí mismos y de poder ser consientes al menos una vez en sus vidas sobre su existencia, y todo lo que a esa existencia pertenece. Yo no fui. No quise desperdiciar casi dos semanas en un retiro en donde se medita las 27 horas al día, sin poder tener acceso a personas, dialogo, tecnología, comida de carne, pastillas, ropa ajustada, alcohol, música, tiempo a solas, tranquilidad solitaria, … y todo lo que te prohíben en un curso de meditación, técnicas antiguas de meditación de la India.

Como estuvieron diez días sin conexión con la civilización me fui a encontrar con ellos al haber terminado el curso. Les llevé un poco de música, instrumentos, alcohol, un teléfono y un PC portátil. Quise ver como reaccionaban ante estos objetos luego de tanta inspiración sublime separados de sus objetos cotidianos.

Los invité a quedarse en una playa solitaria, cerca de un antiguo fuerte. Éramos un pequeño grupo, la mayoría hombres. Encendimos una gran fogata en la arena, lo suficientemente grande como para que durase toda la noche, ya que no teníamos carpas y no estábamos preparados para pasar una noche en la intemperie. No estaba planeado, así que di la idea de que si quedáramos la noche despiertos en la playa no tendríamos la necesidad de buscar alojamiento y gastar dinero. Lo único que tenía era un vehículo, un furgón, con el cual yo había llegado a ese lugar. Pero de todas formas no habría entrado mucha gente como para dormir.

Saqué el teclado de su caja y comencé a tocar una melodía (debo agregar que los instrumentos eléctricos funcionaban enchufados a una batería extra). Alguien me acompañaba con una guitarra de vez en cuando, otros con voz. Fuimos revelando canciones que sabíamos tocar, y fuimos revelando épocas pasadas en las cuales pasábamos juntos conversando sobre la vida.

Tocamos una ensalada de melodías en una misma canción, tal y como lo define el power metal como subgénero. Los compositores fueron más variados, algunos más agresivos, otros más psicodélicos, cada vez con algo más suave, más tranquilo. Los dedos solo iban al ritmo del viento, la brisa, que susurraba entre las chispas y las llamas.
Tocaba “Walking In The Air” de Nigtwish, la versión instrumental, una versión que Tuomas Holopainen adaptó para su grupo, originalmente escrita por Howard Blake.
La música fue mezclándose con las llamas de fuego. Los oyentes se fueron adormeciendo, con los ojos mirando al fuego, cuando la música cambió de melodía a mitad de canción. Unas poco más lentas las notas, más bajas, más místicas. Luego más rápidas, más altas, más cortas.

Los ojos de los oyentes cada vez más agotados, más cerrados. Solo oían música, pero no veían nada. No podían comprobar si era realmente yo quien tocaba. Simplemente sentían notas y melodías corriendo por las venas. Muchos de ellos acostados en la arena alrededor del fuego, fueron perdiendo la conciencia de la realidad poco a poco. Hasta que el soplo de la vida les dejó de ser importante para el momento y todos se durmieron, distanciados de sus conciencias, sumergidos en las profundidades de los sueños.

Luego de un rato la música dejó de tocar. Mis dedos se quedaron tranquilos, acariciando la arena, sintiéndola fría entre las palmas. El teclado apagado a un lado de nuevo en su caja. Les miré las caras, estaban profundamente dormidos con expresiones de paz. Como el descanso luego de un día de trabajo. El mar no hacía ruido, no había olas. El fuego que al principio ardió agresivamente, estaba cansado, ondulando sus llamas hacia arriba, acariciando el aire puro del sur del mundo, agotándose poco a poco, muriendo de su esplendor. Todo estaba en silencio. Nadie se movía. Solo yo estaba despierta, consiente de todo.

Y así me quedo sentada, mirando hacia el infinito de la noche. .. Intentando descifrar que fue lo que acabo de hacer.


6 de enero de 2010

Falkenbach



Navegando por Youtube encontré una banda bastante interesante que me gustó mucho.
Falkenbach es una banda de viking metal alemana formada en 1989, en la ciudad de Düsseldorf.
Aquí les dejo unos videos. (1) As Long as Winds Will Blow (2)
Heathen Foray

4 de diciembre de 2009

Recuerdos de Antes de Ayer

Un día normal a mediados del siglo XX, Tiria bajaba corriendo por un cerro no muy lejos del pueblo. Regresaba de un paseo aprovechando el calor de la primavera y el aire de campo.

Al pie del cerro se encontró con Lyon, quien le estaba observando hace rato. De la mano fueron el pueblo. Tiempo atrás él le había pedido la mano y ella aceptó. Ahora disfrutaban de su último día de solteros esperando nerviosos el día de la boda. Los dos estaban muy felices prometiéndose mutuamente una vida próspera en amor y felicidad eterna.

Tiria de vez en cuando se quejaba por no sentirse muy bien, que seguramente los mareos se debían a la baja presión.

Al llegar por fían el día esperado, la iglesia se llenó de invitados y maravillosos cánticos celestiales. La pareja estaba preparada. Lyon ya la estaba esperando en el altar.

Tiria llegaba en cada paso más cerca de su meta. El corsé de su vestido le apretaba, pero le fue indiferente en ese momento.

El sacerdote comenzó con sus preguntas. Lyon aceptó todo rápidamente con una gran sonrisa en la cara; aceptó casarse. Llegó el turno de Tiria:

-“¿Aceptas a Lyon como tu esposo....?”

Tiria comenzó a tartamudear, su hermoso y adornado rostro se volvió pálido y sus pupilas fueron cada vez más minúsculas, respiró más ágilmente y comenzó a temblar levemente. Finalmente cayó al suelo.

¿Había sido producto de la presión baja que se mezcló con el nerviosismo y el exceso de emoción? Fue un dolor muy grande para Lyon y los invitados. Pero tenían que aceptar no tenerla más consigo.

En su tumba adornada de flores blancas se sembró la última lágrima. El recuerdo de su persona estuvo por largo tiempo en la memoria de la gente.

-“Nunca te olvidaré

Siempre serás mi nena, nena

Dulce y buena

Nadie la pudo igualar.” Se podía oír en las noches de primavera a Lyon cantar…



Manuscritos inéditos, 2007




13 de noviembre de 2009

Inés



Permanecí con Thais a cubierta a balancearnos en las hamacas.
El sol y el aire salino nos resecaban la piel El pequeño balance de la Yhar (el barco) nos adormecía cuando llegó Ciro con café. Se sentó junto a nosotras y comenzó a relatar algo de su vida.

-“Hace unos años atrás en la universidad, cuando estudiaba Transporte Marítimo tuve un romance muy hermoso. Ella era desconocida, a veces la veía caminar por los pasillos o por la calle, al irse por la tarde a su casa. Por lo que después supe, ella estudiaba astronomía, por lo que no teníamos ninguna relación. Al verla más seguido al cruzarnos comencé a darme cuenta que sentía una atracción extraña hacia ella. Ella me miraba con sus hermosos ojos color miel, pero los dos éramos demasiado tímidos para entablar conversación, solo la saludaba en mi mente al verla pasar clavándole los ojos en los suyos. Un día me encontraba en una sala cuando ella entró. Nos encontrábamos solos dentro. Entonces allí la conocí; no hablaba mucho, pero era suficiente. Se llamaba Inés. En ese momento me di cuenta que sus ojos enamoraron mi corazón al instante. Entablé una corta conversación, y de ese día se quedó atrapada entre mis pensamientos. Cuando la volví a ver una tarde en la ciudad, cerca del mar, volvimos a conversar y entonces comprendí que ella era para mí. Pasé un tiempo en la playa con ella, la abracé y ella me abrazó. El aire salino jugaba con su cabello dorado. No hablábamos, no nos comunicábamos con palabras. Eso era lo asombroso de nuestra relación, por eso fue tan especial. Lo primero que hice fue besarla y ella me correspondió en silencio. Pasamos largos ratos juntos, al lado del mar, cerca de las olas que brillaban con el sol. Ella me mostró las estrellas. Nos acostábamos en la arena y miramos esas pequeñas luces en el cielo por largas horas. Vimos la luna nacer y desaparecer. Siempre me miraba, curiosa, tierna, me sonreía, le sonreía al sol. Fue como si en un principio había quedado claro que las miradas estaban destinadas para nosotros. Miradas perdidas en el mar, en las estrellas y en la eternidad de las cosas. Nunca tuvimos una larga conversación, comunicábamos lo justo y necesario, no hacía falta, una mirada era más que mil palabras. Sus bellos ojos me acariciaban el alma. Es por eso que nunca supe mucho de ella. Fue como si no la conociera, y a la vez sentía que la conocía de toda la vida. No peleábamos. Hay veces en que las palabras hieren o nos hacen enojar. Ese no fue nuestro caso. Todo lo que supe alguna vez de ella, lo escribía en cartas. Nos escribíamos la vida mutuamente en cartas de amor, palabras de sentimientos. Estuvimos justos mucho tiempo, ni demasiado poco, ni en exceso; fue perfecto. Fue alrededor de un año. Cuando terminó el año ella se fue, se fue a otra universidad en otra ciudad. Me escribió que tenía que mudarse con su familia a Irlanda. Con gusto la hubiera seguido al final del mundo, pero no podía, tenía mi vida, mi carrera universitaria y mi entorno en Inglaterra. Pude distinguir sus ojos tristes. Pero yo le dejé claro que no se preocupara, que era libre. Lo nuestro era una relación de miradas, no de palabras y eso no iba a poder seguir eternamente, así que la deje ir. Y se fue. Jamás volví a saber nada de ella. El día de su partida me dejó una carta, la más extensa de todas, las palabras más profundas, me contó las cosas que no me había dicho antes, derramaba su amor de esta relación. Concluyó que fue lo más hermoso que había vivido. Le dije que también sentía lo mismo. Y así acabó, se fue la mirada más bella que inundó mi corazón. Cuando se había ido no me sentí mal. Simplemente me sentí realizado de algo que pasó, que logró satisfacerme por completo, algo que jamás pensé que podía sucederme. La recuerdo con respeto, con cariño. A veces sueño con ella, con sus ojos. Hay veces en que deseo saber que ha sido de su vida. Pero por otro lado entiendo que si hubiéramos terminado hablando o si hubiéramos seguido en contacto, esa magia se habría perdido y no habría sido lo mismo. Creo que ella pensó lo mismo. Desde ese momento la recuerdo, Inés y el mar.”
-“…Sus ojos perdidos en el mar.” Terminé el relato.

Thais me observó en silencio, luego miró a Ciro. Había sido una experiencia muy hermosa. Agradable para reflexionar, pero con un final triste. Jamás se me hubiera ocurrido tener un romance sin poder hablar con la pareja. “Simplemente una mirada es suficiente para hablar…” dice una canción. Quizás sea mejor, porque uno no se contradice, no se hiere, como dice Ciro. Pero uno tiende a tener siempre esa necesidad de querer comunicarse, de querer expresarme como soy, quiero que la gente que me rodea y que me interesa sepa quien soy. Por eso me gusta conversar. Es agradable conversar con Thais o con Ciro largas horas por la noche o en una tarde de descanso. Es genial intercambiar ideas, opiniones, puntos de vista. Pero Ciro tuvo una experiencia diferente, amor espiritual, donde es el amor puro que sostiene a la pareja.

Comienza a hacer demasiado calor. El sol clava sus rayos sobre mis brazos pálidos y los enrojece. Thais se ha quedado dormida en la hamaca. Ciro le ha puesto un quitasol encima para que no le dé insolación. El mira hacia el horizonte, hacia el infinito, soñando con una persona que un día conoció. Yo me lo imagino perfectamente en aquella relación. La mirada de Ciro es relajante, tranquila, expresa amor incondicional. Sus profundos ojos negros no dan a reconocer la pupila, ocultando así la parte más visible del alma… o eso es lo que dicen.




(Capítulo de novela: La frontera final)

9 de octubre de 2009

Deseos de Él


A veces, pocas veces la veía sentada junto a nosotros
A veces la veía cuando venía a tocar el piano
Se reunía aquí a la hora del descanso, la hora del café
O en momentos cuando se terminaba la jornada.

Sus ojos celestes me penetraban hasta el fondo
Muchas veces quise algo más que esa mirada al cruzarnos
Pero era imposible, ella era demasiada diferente a mí
Seguramente su vida no se fijaba en alguien tan insignificante.

Las veces que nos cruzábamos por casualidad
Era para mí el regalo más precioso, más esperado
Esperar toda una semana para verla un par de segundos
En que nuestros horarios coincidían para vernos las caras.

Quizás ella ya se haya dado cuenta de mi admiración
Pero lo que más quisiera es que sintiera lo mismo
La misma sesación al cruzarnos la vista inocente
En la que detrás se escondía todo un mundo.

A veces la veía caminar entre mis sueños
Y yo atónito, parado nervioso como un tonto
Tratando de disimular mis sentimientos
Deseaba con todo el alma que ella sintiese lo mismo que yo.



Deseos de Ella

Traté de evitarlo y no darle mucha importancia

Pero me llamó la atención y no lo olvidé jamás

Y la idea lentamente se fue integrando en mi cabeza

Haciendo de todo una memoria continuada


Se fue haciendo parte de mi vida

Ocupando toda mi imaginación

Se fue haciendo parte de mis sueños

Desafiando a toda la razón


Lo pienso noche y día sin detenerme

Haciendo repetir la historia otra vez

Traté de evitar repetirlo de nuevo

Pero fui incapaz de desenfocar mi atención


Y aún estás aquí dentro encerrado en mi mente

Mi mundo gira completo en torno a ti

Supongo que empiezas a darte cuenta

De tanto pensarte debes haber sentido algo


Te fuiste haciendo parte de mi vida

Ocupando toda mi imaginación

Te fuiste haciendo parte de mis sueños

Desafiando a toda la razón


Te pienso noche y día sin detenerme

Haciendo repetir la historia otra vez

Traté de evitar repetirlo de nuevo

Pero fui incapaz de desenfocar mi atención


Es algo tan imposible como la luna entre mis manos

Una medusa enamorada de un oso polar

Pero en mis sueños tú estás a mi alcance

Por eso en mis mundos seguimos caminando a la par


Te fuiste haciendo parte de mi vida

Ocupando toda mi imaginación

Te fuiste haciendo parte de mis sueños

Desafiando a toda la razón


Y así te fuiste haciendo parte de mi existencia

Enterrándote en mí acostumbrada rutina

Porque casi nunca te dejabas mostrar en persona

Tuve que crearte en una imagen alternativa


Lo pienso noche y día sin detenerme

Haciendo repetir la historia otra vez

Traté de evitar repetirlo de nuevo

Pero fui incapaz de desenfocar mi atención




24 de septiembre de 2009

Gotas

Gotas
De lluvia
Acarician
Mi ventana
Cada mañana
En que me acuerdo de ti
Mi corazón aprieta mi pasado
Mojando el alma de mi débil sentir
Cayendo despacio en un precipicio sin fin
Aún sabiendo que tu actuar fue ruin
Aun en este invierno frío recuerdo todo hastío
Que llovió sobre nosotros empapando
Mis labios que entregue sin un querer.
Siento que fue ayer donde vi tu transparente ser
Que ahuyentó y cerró la puerta de mi corazón
Donde ya no tengo que llorar por ti…
Porque la lluvia lo hace por mí
Y las gotas de mi ventana renacieron
El amanecer donde pude ver el sol nacer
Y pude vivir con el ayer
En mi recuerdo.



Por Daniela Gómez y Sara Wiesmann


8 de septiembre de 2009

La puerta hacia el despertar de la conciencia


Golpeé a tu puerta y una voz me contestó: “Aún no es el tiempo, aún no es tu tiempo.” Y seguí viajando por el rumbo de mi vida.


En uno de mis viajes me topé con un árbol en medio del desierto, muy grande, viejo, con tronco muy grueso y miles de ramas, un solo árbol entre un montón de arena. En su tronco tenía tallado un ojo que me miraba fijamente.

El árbol abrió sus ramas y me dejó descansar entre sus hojas.

Caminé por el desierto. Mi única distracción fueron las formas que dibujaban las nubes en el cielo. Las planicies de arena y tierra seca eran eternas y monótonas.


Volé hasta el fin del mundo; a la cima del mundo, a los campos de hielo. Entre ese polvo blanco y seco marchité mi calidez y sufrí de un corazón de vino; a veces dulce, a veces amargo.


Un día volví a tu puerta; una voz desde adentro me dijo: “Ya es el tiempo, ya es tu tiempo, ya puedes entrar. Pero si entras aquí, ten en cuenta que jamás podrás regresar.” Abrí la puerta y desaparecí por siempre de mis ansiados paisajes. Detrás de mí la puerta cayó en polvo y la entrada desapareció. Jamás nadie la ha podido encontrar.










6 de septiembre de 2009

¿Vale la pena?


Un día surgió una conversación mientras cocinábamos papas rellenas con queso. Ella y un amigo.

Dasanira: No me gustan las películas japonesas, ni de vampiros, ni de terror. Tampoco me gustan las de acción, historias de asesinos, guerras o cosas así. No me gustan las películas 3D para niños de cuatro años, ni las musicales. Mmm, ¿qué mas? Ah! Y no me gustan las películas románticas; porque en cada película romántica hay un momento feliz de la pareja, pero que después tienen algún problema y sufren mucho. La mayor parte del tiempo se muestra como luchan para estar juntos o sufren demasiado.
Pensándolo bien el amor en sí es así. Hay una parte feliz y otra parte en que se sufre, ¿pero por qué? Se supone que el amor debe ser algo hermoso que se disfrute y no que se pase mal.
Ray: Tienes razón. Pero es como el Ying-yang. Por un lado se pasa muy bien, lo cual es la idea, pero no todo en este mundo puede ser perfecto, siempre hay algún problema o asunto que hecha a perder el ambiente. En este caso, si disfrutas del amor, siempre hay un momento en que habrá problemas.
Dasanira: Pero entonces no vale la pena. Existen personas que están en la búsqueda del amor verdadero, si lo encuentran han alcanzado la meta. Pero no termina feliz, tienen que estar preparados, porque lo que buscaron por tanto tiempo y al fin lo tienen, de igual forma les causará problemas. Se supone que si tengo una relación amorosa con alguien, tenemos que disfrutar del amor y no del sufrimiento. O sea que si busco el amor, también tengo que estar conciente que busco en él un pequeño porcentaje de sufrimiento también.

Ray: Es por eso que las parejas deben aprender a luchar por ellas mismas, para surgir, para mantenerse, para no caer. Es una constante lucha por parte de los dos. Es el esfuerzo que deben asumir. Si quieren la felicidad, también deben esforzarse para obtenerla.

Dasanira: Supongamos un matrimonio de cuarenta años de duración. De esos cuarenta años, diez han sufrido. Ese porcentaje se ha dado por pequeños conflictos día a día. Días de conflictos, días de felicidad. Si yo busco amor, lo que menos quiero es encontrarme con nuevo sufrimiento.

Ray: El porcentaje de conflicto siempre debe ser menos. Pero una pareja debe luchar lo más posible para evitar el sufrimiento. Si se mantienen y o esfuerzan en nada, se van perdiendo lentamente, y los conflictos aumentan y empeoran. Es por eso que los matrimonios son para valientes. Hoy en día quedan cada vez menos valientes que deciden casarse. Prefieren quedar solteros para usar a las personas como pilas desechables. Si con una no me resultó, buscaré otra, y otra y otra. No entregan amor porque tienen miedo a sufrir. Son demasiado flojos o débiles para luchar por lo que quieren. Por eso tampoco son felices. Viven con felicidades temporales que no les satisface mucho. Con los años decaen y al final miran hacia atrás y no pueden reconocer un momento en que realmente vivieron la vida.

Dasanira: Pero es mejor no buscar lo positivo para no encontrarse con lo negativo. Estoy en busca de la felicidad y no de la tristeza.

Ray: ¡Si vale la pena luchar! Si sufres, lo harás, pero para bien. Las parejas aprenden se sus errores y tratan de mejorar. Con cada conflicto aprenden algo y se conocen mejor. Así los lazos se unen más. La recompensa para ese esfuerzo es lo que buscamos, el amor. Lo podremos disfrutar en su totalidad si nos esforzamos por lograrlo.

Dasanira: Pero primero tenderé que pasar por muchos problemas…

Ray: Es cosa de cada uno luchar, si uno lucha y el otro no, ¿de que sirve? Creo que debes aprender a que no todo lo malo que pase es para mal. Después de la tormenta siempre sale el sol. Tienes que aprender a aguantar las tormentas y medirte en tus actos.

Dasanira: Debo aprender a soportar las dos cosas juntas.

Ray: Todos debemos aprender a soportar los malos ratos. Para eso tenemos suficientes años de vida.

Dasanira: Pero de igual forma no me gustan las películas románticas, si los personajes sufren no es para mi bien, es cosa de ellos, no cosa mía. Prefiero mis propios problemas a ver los de los demás.

Ray: Si, concentrémonos en nuestros propios problemas.


A las papas rellenas no les afectó las opiniones de cada uno.

5 de septiembre de 2009

Día

"En este momento te derramo mi corazón para demostrarte que en una gota de vino se esconde todo mi temor, el cual yace a tus pies como una rosa seca. Detendré el anochecer para mantenerte a mi lado hasta que ya no pueda aguantar el nacimiento de la luna. Mantendré vivo el amanecer para que nuestras vidas canten a la luz de la paz.
Evitaré el atardecer de mis venas para que los rayos que cubran tu ser no agonicen ante un intento de soledad y se muera por completo el sol que nos mantiene vivos.
Como la flor que dura un solo día y llore cuando se acerca el fin de ese día."


25 de agosto de 2009

Musica Sorprendente





23 de agosto de 2009

Impacto Astral

Hace unos meses, entrando en el crudo invierno que se da en esta zona, sufriendo un momento de estrés, tenía ganas de arrancarme de todo esto e irme lejos, aunque sea por solo un instante. Decidí irme al sur por unos días, más al sur. Allá me relajé y también aproveché de conocer gente y lugares que no conocía. Viajé sola.

Al volver a la ciudad, llegando de noche miré al cielo y vi algo sorprendente que jamás había visto antes. Vi una explosión astral, comenzaba en una estrella y se expandía hacia las más cercanas. Al averiguar sobre este hecho, me dijeron que hubo una explosión en toda una constelación, cual, no tengo idea, no tengo conocimientos astronómicos. Al día siguiente fui al centro astronómico que quedaba en mi ciudad. Había mucha gente, todos querían saber que era lo que ocurría. Me subí en uno de esos ascensores modernos, a los que no estoy acostumbrada. Me acordé de la tele transportación, son parecidos. En el centro astronómico se estaban enviando naves espaciales y astros artificiales para recoger más información.

Este fue el primer hecho que ocurrió, en la secuencia de hechos en los que estuve. Me impactó tanto, que fui a una biblioteca a averiguar sobre que constelación se trataba. Mientras leía un libro de astronomía, alguien detrás de mí me preguntó que porqué no estudiaba astronomía. Fue rara la pregunta, porque me gusta la astronomía pero no para ejercerla como carrera profesional.

Unos días después me fui al campo, a visitar unos amigos. Con ellos me encontraba una noche bajo el cielo estrellado conversando, cuando ocurrió el segundo hecho sorprendente; en el cielo se podían apreciar una lluvia de estrellas fugaces, como si todas las estrellas en el cielo se cayeran a la tierra. Al lado mío alguien dijo que habíamos comenzado la época del Apocalipsis. Seguido, alguien me reveló un aspecto de mi destino que me hizo pensar. Me reveló algo sobre mí, que no debía saber, algo del futuro. Quien me lo dijo no fue una persona.

Tratando de juntar los dos hechos que viví, se me ocurrió que las estrellas fugaces podían ser el resultado de la explosión de la constelación; que eran meteoritos que caían.

Un día no muy lejano, al de la noche en el campo, se me ocurrió ver la luna. Soy una persona que le encanta la luna, en especial la luna llena, es hermosa verla brillar en medio de esa oscuridad. Pero cuando miré al cielo me asusté mucho. Vi dos lunas en el cielo, la luna normal y otra, un poco más grande, que era un planeta que se había acercado bastante a la tierra, se parecía a la luna y brillaba igual. Este fue el tercer y último hecho que vi. Traté de relacionar este hecho con los dos anteriores, pero no le encontré lógica en que se podía parecer. Yo sabía que en el espacio algo estaba ocurriendo, y que era un hecho que a todo el mundo le iba a sorprender. Un acontecimiento de interés mundial.

Tiempo después aún recordaba todo aquello, y lo sigo recordando como un hecho que no fue común. En el momento en que lo vi, supe que algo raro estaba ocurriendo, y que todo eso no eran hechos normales que ocurrían todos los días.



17 de agosto de 2009

El Lago de los Llantos Perdidos


Voces de lamentos me susurran desde el lago de los llantos perdidos

altas notas se elevan desde el profundo negro hacia las montañas


En mi camino las flores se tiñen de negro ante mis pasos

mis huellas se petrifican guardando su rencor para siempre


El viaje se hace largo, eterno, bajo mi propia compañía

las raíces de los árboles se esconden al notar mi presencia


Gotas de llantos mudos caen hacia mí en forma de lluvia

humedecen las cicatrices que se han hecho durante la noche

Una rosa roja se tiñe oscura, al ser arrastrada hacia el fondo de las aguas

fue sacrificada al consuelo de una de las almas en pena


Me hundo decidida, lentamente hacia el fondo del lago

uniéndome a aquellos que han sufrido el mismo destino


Al llegar a fondo respirando el último recuerdo de mi vida

las voces se apagan y los llantos se pierden entre la neblina.




29 de julio de 2009

Superar Habilidades

SECRETO PARA SUPERAR TUS HABILIDADES:

Practica una canción al día
Hace un dibujo al día
Crea un poema al día
Escribe un capítulo al día
Saca una foto al día

Todos los días uno diferente, hasta ser un buen artista.

En mi caso; Teclado, pintura, Lirica y capítulo de novela. Fotos de vez en cuando.

21 de julio de 2009

Corazones de Hielo

Corazones de hielo
Fingiendo las llamas a sus pies
Almas entumecidas
Reduciendo el calor de las sombras
Inviernos de tristeza y melancolía
A lo lejos una bella melodía
Que sensibiliza el oído
Sonrisas blancas bajo la luz de la luna
Como las armas después de limpiar
Estrellas como guías
Entre campos de polvo blanco
Una esperanza entre sus ojos
De ganar al menos esta vez
Deseos de volver al tibio hogar
Como las lejanas luces de los pueblos.

Corazones de hielo

Somos espadas cruzadas
Entre los campos de batalla
Viajeros con historias que dejar
Navegantes correspondidos
Por el mar y el viento
Fría brisa nórdica
De mi bello norte helado.

Corazones de hielo

Empaquen rápido y síganme
Lejos sobre mi barco velero
Hacia otro lugar desconocido
A ganar honor y gloria
Modos de sobrevivir.
Danzas entre la noche
Baladas de héroes medievales
Danzas alrededor del fuego
Que no entibia sus corazones.

Corazones de hielo

Somos espadas cruzadas
Entre los campos de batalla
Viajeros con historias que dejar
Navegantes correspondidos
Por el mar y el viento
Fría brisa nórdica
De mi bello norte helado.


Lejanos Sueños Inconscientes

Corro hacia la puesta de sol, corro sin vida alguna
persigo un sueño dando todo de mi, sin tener conocimiento
escucho música a todo volumen mientras no me doy cuenta
me ataca la agresividad mientras medito en mi subconsciente.

Me arrancaron del nido antes de que estuviera preparada

no pude digerir todo el cuento de la cruda realidad
y ahora me arrancan de lo único que estoy interesada y lo que más quiero
me sobreponen la lejanía en la que se encuentra mi corazón
Me alejaron de lo que más quería y exigieron fidelidad
pero no pensaron de que me apagaría lentamente antes de agonizar.

Un ser sin alma, un cuerpo sin pensar ni presentir

mi alma esta en otro lugar, demasiado lejos de la realidad
en mi hay estrellas fugaces golpeando su furia sobre la tierra
y una mirada hacia el infinito sin percepción alguna a la realidad.

Las alas vuelan en direcciones falsas omitidas por la verdad

después de tanto tiempo a nadie le interesa que le sucede al resto
después de tanto los demás ya se han olvidado de mí.
Pero sigo sin olvidar lo que dejé por las cadenas que me cubren ahora.

Llegará la hora en que me escaparé a un destino indeterminado

buscando el sol nacer sobre las montañas en el amanecer
recobrando la luz, reclamando mi alma y mi corazón.
Y volveré a la realidad de la actualidad envuelta en felicidad.

Me arrancaron del nido antes de que estuviera preparada

no pude digerir todo el cuento de la cruda realidad
y ahora me arrancan de lo único que estoy interesada y lo que más quiero
me sobreponen la lejanía en la que se encuentra mi corazón
Me alejaron de lo que más quería y exigieron fidelidad
pero no pensaron de que me apagaría lentamente antes de agonizar.